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Escudo de Armas de la Ciudad de Puebla
Por Cédula Real
expedida el 20 de julio de 1538 en Valladolid, Carlos V y su madre la Reina
Juana, otorgaron a Puebla un escudo de armas en el que se contempla
una ciudad con cinco torres de oro asentadas
sobre un campo verde y dos ángeles, uno a cada lado, vestidos de blanco,
realzados de púrpura y oro asidos a la propia Ciudad.
PUEBLA quiere decir población o acto de poblar, y de los Ángeles, por la devoción de los franciscanos a los santos ángeles. |
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Fundación de Puebla
Tres fueron las causas principales para la
fundación de la Ciudad de Puebla. La primera consistía en que al repartirse
las encomiendas del territorio de Nueva España entre los primeros
colonizadores españoles y los soldados conquistadores, hubo algunos que no
recibieron tierras. Para solucionar este problema se pensó en la fundación
de nuevos poblados y ciudades, en donde el español trabajara sin requerir de
la mano de obra indígena.
Para fundar la nueva ciudad se reunió a un
grupo de españoles que no tenían posesiones y se les trasladó a un sitio
entre la ladera sur de una colina, a la que se le llamó Cerro de San
Cristóbal (hoy cerros de Loreto y Guadalupe), y la parte oriente del arroyo
hoy llamado de San Francisco. Estos, fuero acompañados por los frailes
Toribio de Benavente Motolonía, Jacobo de Testera, Luis de Fuensalida,
Alonso Juárez y Diego de la Cruz.
En 1527 Fray Julián Garcés, nombrado Obispo
de Tlaxcala, había fundado ya los conventos de Huejotzingo, Cholula, Tepeaca
y Huaquechula, eficazmente ayudado por Fray Toribio de Benavente "Motolinía"
y sus 11 compañeros franciscanos. Los 12 apóstoles de la Provincia del
Evangelio.
Atendiendo a las peticiones del Obispo Garcés
y a las de la Segunda Audiencia (de la que formaba parte el
En agosto de 1531, el Oidor licenciado Juan de Salmerón, solicitó y obtuvo algunos privilegios para la nueva "Puebla". La Corona Española determinó conceder el título de ciudad a la "PUEBLA DE LOS ÁNGELES", concediendo también a sus habitantes el privilegio de no pagar impuestos personales y comerciales durante 30 años. Estos privilegios fueron acordados en Cédula expedida por la Reina Gobernadora en Medina del Campo el 20 de marzo de 1532. Esta Cédula fue recibida con retraso, por lo que Lic. Salmerón la entrego el 25 de febrero de 1533 en una ceremonia solemne. Se dieron a los pobladores tierras a perpetuidad, granos para la siembra y otras ayudas y, así fue el principio de la que es hoy una gran metrópoli. Es de justicia reconocer que el licenciado Salmerón tuvo parte principal en el planeamiento, fundación, crecimiento y desarrollo de esta ciudad de los Ángeles, a la que siguió con gran interés aún cuando ya lejos de México formaba parte del Consejo de Indias. |
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Catedral de la Puebla de los Ángeles
En 1552 una Cédula Real, firmada por el rey Felipe II ordena, en Monzón, la construcción de una nueva Catedral en la ciudad de Puebla, dado que la anterior se hallaba muy deteriorada. Así pues, en 1560 se habló de una sesión del cabildo eclesiástico acerca de la Cédula Real para que la nueva Catedral se construyera a la manera de las españolas. Entre los años 1562 y 1571 se compró el terreno y ya para el 24 de enero de 1575 el entonces virrey, Martín Enríquez, designó a Juan de Cirogondo, vecino este de la ciudad de México como el Obrero Mayor a Don Francisco Becerra. La monumental obra avanzada lentamente y, de hecho, tuvo que suspender entre los años 1618 y 1640 cuando se llevaba la tercera parte. Pero el entusiasmo y la libertad del Obispo Juan de Palafox y Mendoza (1640-1649) permitieron su conclusión en 1649. El Obispo había conseguido la Cédula Real que le permitía continuar la obra; asimismo, el prelado se encargaba de visitar cada semana a los 1500 oficiales y peones ocupados en la magna construcción. Finalmente, el templo se consagró el 18 de abril de 1649, aunque nos hubiesen terminado aún las torres y la fachada. El Obispo Palafox condujo enseguida los restos de cinco de sus predecesores que yacían sepultados en la Iglesia antigua, al altar mayor de la nueva Catedral, y entre ellos destaca el obispo de Tlaxcala, Fray Julián Garcés.
En el año de
1799, se destruyó el antiguo panteón en el que se encontraban sepultados
eminentes obispos; ellos fueron trasladados al ciprés o Altar Mayor. Esta
maravilla arquitectónica, fue construida por Manuel Tolsá y concluida en
1819. Delante de nuestra Señora de la Piedad o del Perdón, en el piso, se
colocó la lápida del sepulcro del XIX Obispo Abreu; este lugar se había
destinado para el Obispo de Juan de Palafox y Mendoza, pero no fue usado
debido a que el prelado murió en España en el año de 1659, siendo Obispo de
Osma. En la fachada principal de la Catedral, en el primer cuerpo a la izquierda de la Puerta del Perdón, se encuentra la estatua de San Pedro con el libro y la llave; a la derecha la de San Pablo con la espada; en tanto, en la parte superior dos escudos; el de la Catedral, representado por un jarrón de azucenas (símbolo de la Inmaculada Concepción de María). En el centro del arco se ve el escudo papal, que es la triple corona con las llaves de San Pedro. Cabe mencionar que éste término escudo se encuentra elaborado en herrería en la reja principal; las estatuas de los apóstoles y dicho escudo marca la relación de la Catedral poblana y Roma. En el segundo cuerpo del escudo a la izquierda, se observa a San José llevando de la mano al niño Jesús mientras que, a la derecha, vemos a Santiago el Mayor, con un calabazo sobre el báculo y arriba un pino. En el tercer cuerpo del escudo se ve un rectángulo que dice: “Año de 1664”. Arriba de este se halla el escudo de España. Sobre la puerta izquierda de la catedral está un relieve que representa a Santa Rosa de Lima recibiendo rodas de la Virgen. El relieve sobre la puerta derecha, por su parte a Santa Teresa en los momentos en que un Ángel la hiere con una flecha en el corazón. La puerta del costado que ve hacia el zócalo, se llama la puerta de San Cristóbal (1822), por la gigantesca estatua hecha de madera de este Santo Patrón, que primero se localizaba atrás de esta puerta desde la inauguración de la Catedral (1649), hasta los tiempos del intendente Flon (1786-1811), actualmente se encuentra en el museo del INAH., dejando libre el espacio donde se colocó un lienzo enorme para su devoción. A la izquierda de la fachada mencionada, bajo la estatua de San Mateo se lee “hoc opus” que significa “esta es la obra”. A su costado derecho se puede ver a San Juan Evangelista con el águila y una inscripción más que dice: “hic labora” que significa “este es el trabajo”. Otra inscripción puede leerse en el segundo cuerpo hacia arriba, “Has est omus domini” que quiere decir “ésta es la casa del Señor”. Entre otros detalles, a la izquierda se observa a San Lucas, a la derecha San Marcos y, en la parte superior, a los reyes Felipe III y IV, rematando a la izquierda con la tiara papal y las llaves y a la derecha con el escudo de la Catedral. Cabe mencionar que en esta fachada se hace referencia a los monarcas españoles que contribuyeron, durante sus reinados, a la edificación de este monumental obra. La torre sur de la Catedral se inició en 1731 y se concluyó en 1768, el día de San Miguel Arcángel, patrono de esta Cuidad, y en suma, las dos que sobresalen de la misma, con sus 70 metros de altura, constituyen las más sobresalientes de la República. La nave principal de la Catedral está dividida en nueve tramos: dos del trascoro, dos del coro, uno de planta cuadrada para la cúpula, dos para el presbiterio, uno que liga las naves procesionales con la cabecera y finalmente, otro más ancho para la capillas que cierran el inmueble son catorce y miden 5.44 metros de ancho por 5.86 metros de alto.
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Cédulas
Reales - Títulos otorgados a la Ciudad -
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Biblioteca Palafoxiana Localización: Está ubicada en la planta superior del Colegio de San Juan de Palafox, 5 Oriente No. 5 (Interior de la Casa de la Cultura de Puebla). Don Juan de Palafox y Mendoza: Se le considera un personaje indispensable en la cultura de Puebla; creador y fundador de bibliotecas y hospitales benefactor, editor y el hombre que sorprendió a la vida religiosa al concluir en un período de nueve años las obras que se encontraban inconclusas de la catedral de Puebla y de 36 templos más. Escritor infatigable, produjo 14 volúmenes en los que diversificó temas de carácter espiritual, con títulos como: las Constituciones de la Universidad, Tratados Ortográficos, un libro titulado "Virtudes del Indio", que denota compartía sus afanes en las cátedras del colegio de San Pedro. El Obispo Francisco Fabián y Fuero construyó en 1773 la gran pieza de bóveda que ocupara la capilla de la Virgen de la Trapana traída de Sicilia, Italia, y en esta capilla se encuentra actualmente la Biblioteca Palafoxiana. La Fachada: Está enmarcada con detalles de estilo barroco, y labrados sobre los muros los escudos de la casa de Ariza (padre de Palafox) y los de armas de Palafox. En el interior, sobre el dintel de entrada está la figura de Palafox. Los terminados de esta sala son repujados, al igual que los portones cuyo marco circunscribe ocho compartimentos divididos por cuatro en cada hoja; los inferiores, que dan al umbral son tableros de resalto, en los siguientes se encuentran postigos de barrotes torneados en vanos de cuadrifolias dobles cuyas líneas de contorno se combinan con unas diagonales truncadas por las molduras de tableraje; en los recuadros terceros centran unos octágonos que tienen los blasones del Obispo Palafox; la última división que enrasa con el dintel sigue el ritmo de parámetro con adornos consistentes en un sol y la tierra pontifical. El Interior: La construcción es en forma de paralelogramo y mide 43 m. por 11.75 m., cerrado por cinco bóvedas de elevada altura, las que descansan sobre seis arcos de orden dórico compuesto. Este espacio se mide a través del volumen y del trazado ortogonal de su perspectiva, combinando con los tres cuerpos de su estantería, sus barandillas, alacenas y gradas trabajadas del mismo modo que el portón en madera de cedro, ayacahuíte y calayote, que por sus propiedades naturales preservan los tomos que datan del siglo XVI. Al fondo y al pie del retablo descansa el altar de tecali y estuco, cuya imagen central es la Virgen de la Trapana, pintada al óleo entre columnas salomónicas; sobre ésta se ha colocado una imagen de Santo Tomás de Aquino, y remata este retablo la figura del Espíritu Santo. El Piso: Es de ladrillo rojo y azulejos de Talavera de la Reina; a este fino trabajo característico de la arquitectura del siglo XVI se le llamó "petatillo". Las Mesas: En el siglo XVI este local no contaba con mesas ni sillas, sino que, por lo que podemos apreciar en los grabados del siglo, se sacaban de los armarios unas maderas especiales para sentarse; en 1820 el Obispo Pedro Nogales Dávila donó seis bellísimas mesas de tecali y marquetería. La Estantería: Actualmente la biblioteca cuenta con tres pisos de estantería divididos en 824 casilleros cubiertos por tela de alambre. Bustos de Filósofos: Sobre la estantería del tercer nivel se colocaron 12 bustos de los filósofos que destacaron en los siglos XIV y XV. La Totalidad de su Arquitectura: En esta estructura se distingue el espacio real y el ilusorio, cualidades de la época de finales del barroco. La configuración orgánica fundada en la relación de figura y fondo, la conforman cinco ventanales al sur y cinco al norte -, la luz y el claroscuro se logran por las puertas de los balcones que miran a los jardines del colegio de San Juan. El núcleo de la biblioteca es rico en leyes complejas que nos determinan tipologías estilísticas de gran coherencia. Acervo Bibliográfico: 6, 000 volúmenes fueron la base para la formación de esta biblioteca y los donó Don Juan de Palafox y Mendoza; el resto se debe a la aportación de Fabián y Fuero, quien logró parte del contenido bibliográfico aquí existente; incorporó los libros de la red de colegios Jesuíticos de Puebla tras la expulsión de esta orden en 1767. En 1772 cedió su propia biblioteca; posteriormente 35 se agregaron las bibliotecas de los obispos Manuel Fernández de Santa Cruz y la de Don Francisco Pablo Vázquez, así como la del Deán de la Catedral, José Francisco Irigoyen. Después de la Reforma gubernamental del Presidente Benito Juárez, se incorporaron volúmenes de los colegios religiosos poblanos. Esta biblioteca cuenta con 43,000 volúmenes que contienen fundamentalmente temas para estudiosos seminaristas, como son: teología, filosofía, derecho canónico, catecismo, doctrina y sagradas escrituras; todos estos textos están escritos en lenguas muertas: hebreo, latín, sánscrito, caldeo y griego; otra parte del acervo está escrita en náhuatl, y muy pocas se pueden leer en español. Se cuenta con folletería del siglo XIX. Este monumento histórico está considerado como museo bibliográfico y restringido, por su naturaleza, a investigadores y especialistas, ya que en toda América es único en su contenido. Libros más valiosos El texto más antiguo que aquí se conserva data de 1493: "La Crónica de Nuremberg", escrito por Hartman Schedel. (es un incunable). Incunables: Son los libros que se imprimieron a partir de la invención de la imprenta, a mediados del siglo XV, hasta 1500. Otro de los ejemplares valiosos por su contenido y antigüedad es un libro primitivo de 1575 titulado: "La Doctrina Cristiana", compuesto en lengua castellana y mexicana por Fray Juan de Anunciación, religioso agustino. Primitivos: Se llaman así a los libros que se imprimieron cuando aún no existía la imprenta en Puebla. Otra joya bibliográfica es el "Atlas de Ortelius", cuyo autor fue el propio Abraham Ortelius, cosmógrafo y cartógrafo flamenco (1527 - 1598). Centros y Eventos alrededor de la Biblioteca Palafoxiana Anexas a la Biblioteca Palafoxiana se encuentran tres oficinas o departamentos esenciales para el mantenimiento, investigación y exhibición de los valiosos ejemplares que contiene la biblioteca:
En este recinto se exhiben temporalmente las obras más preciadas del acervo bibliográfico. En el salón donde se realiza esta exhibición, se restauraron los frescos del siglo XVII que aquí se encontraron; además, en cada una de las vitrinas de exhibición se han colocado termómetros que indican la temperatura adecuada que debe tener cada ejemplar de acuerdo con su contenido, ya que existen volúmenes que están pintados sobre pergaminos. Aquí se exhiben también objetos de gran valor histórico, como un atril circular de movimiento en el que se colocaban los libros de gran formato para facilitar su lectura; estos atriles eran de uso común, en los conventos, colegios e iglesias novohispanas. Se han colocado también sobre marcos protegidos, las viñetas que sirvieron de ilustración para diversos libros. Se han conservado 3 relojes y un clavecín del siglo XVIII, objetos éstos que por no existir forma de repararlos han pasado a ser piezas únicas. |
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Capilla del Rosario
En 1987 la ciudad de Puebla fue
declarada por la UNESCO patrimonio de la humanidad. Las construcciones
(civiles y religiosas) y las casonas del siglo XVI son motivo fundamental
para que la ciudad ostente tal reconocimiento, y una de esas bellas y
majestuosas obras arquitectónicas es catalogada como la Octava Maravilla del
Nuevo Mundo... "La Capilla del Rosario."
La "Capilla del Rosario" está
ubicada dentro del conjunto histórico monumental de Santo Domingo, que se
encuentra en la calle 5 de Mayo formando esquina con la 4 poniente. Como la
Capilla se encuentra albergada por la obra de los Dominicos comenzaremos
hablando un poco de ellos, y si hablamos de ellos primero hablamos de Santo
Domingo, fundador de la Orden.
Domingo de Guzmán y Aza nace en
Caleruega, pequeño pueblo en la provincia de Burgos en España, en el año
1170. Como sus apellidos lo indicaban, era de cuna noble. Fue educado bajo
la religión cristiana, dicen que escuchó a Dios cuando este le concedía la
vocación sacerdotal, y debido a eso llegó a ser canónigo y Prior del cabildo
catedralicio. Después fue invadido por un ardor apostólico y se lanza a
predicar al sur de Francia para salvar a las débiles almas de las
despiadadas garras de la herejía. Y debido a la necesidad que sentía por
salvara cuanta alma se le cruzara, organiza la creación de una Orden
religiosa que se dedique a la salvación de almas al mayoreo. Su proyecto se
ve consolidado cuando el Papa confirma a la Orden en 1216, Santo Domingo
muere en 1221 en Bolonia, pero su obra sobrevive y vive por sí sola
continuando su camino. La Orden nació con el nombre de "Orden de los
Hermanos Predicadores", y es el pueblo el que se encarga de bautizarlos como
"Dominicos".
Al disque descubrir al nuevo mundo
(América) los Dominicos lo vieron como un hervidero de almas perdidas a las
que se les debía de encontrar o ya de perdis salvar. Así que en 1526 los
Dominicos llegan a la Nueva España y entre 1532 y 1533, mas o menos, llegan
a Puebla. En cuanto a la construcción del conjunto del templo de Santo
Domingo no se ha encontrado la fecha exacta del inicio y fin de esta
obra, pero sí se sabe que se terminó después de 1571.
Creación de la Capilla
En todos los templos dominicos se puede apreciar su devoción hacia el Rosario, y con esta capilla se realzaría la magnificencia de esta arma de fe en todo su esplendor. La creación de la "Capilla del Rosario" se inició en 1650 por el venerable predicador Juan de Cuenca, Fray Agustín Hernández continuó con la construcción, Boecio de Zeballos siguió con la tarea y la terminó. |
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Edificio Carolino
Edificio de la Universidad Autónoma de Puebla, colegio de instrucción superior; fundado por don Melchor de Covarrubias en 1578. Inicialmente se llamó Colegio del Espíritu Santo y su administración estuvo a cargo de los padres Jesuitas, destacados en el campo de la enseñanza.
Posteriormente tras su expulsión en 1765 y su
retorno en 1819, los Jesuitas reorganizaron sus colegios, estableciéndolos
en el espíritu santo con el perdurable nombre de Colegio Carolino ó Real
Colegio Carolino del Espíritu Santo, San Jerónimo y San Ignacio. Consumada
la Independencia se le denominó Colegio Imperial y en 1825, por decreto de l
H. Congreso del Estado pasó a la administración del Gobierno denominándolo
Colegio del Estado, así también en 1834 fue Colegio de San Jerónimo y San
Ignacio del Estado Libre y Soberano del Estado de Puebla, de la misma forma
en 1835 se llamó Colegio de Estado, en 1846 y 1856 lo nombraron Colegio
Departamental, de esta forma siguieron los cambios de nombre hasta el 22 de
mayo de 1937 fecha en que se transformó en la Universidad de Puebla y el 25
de noviembre de 1956 se fundó la Universidad Autónoma de Puebla (B.U.A.P).
Las instalaciones que se encuentran en el
centro histórico de la ciudad se distribuyen en varios edificios coloniales
y decimonónicos. Por esta razón, la Universidad se ha hecho acreedora de
reconocimientos internacionales en la labor de rescate y conservación del
patrimonio arquitectónico de Puebla. Primer patio del Carolino
Está ubicado en la Av. Don Juan de Palafox y Mendoza y 4 sur. |
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Batalla del 5 de mayo de 1862
En la batalla del 5 de mayo, el ejercito de Oriente, al mando del general Ignacio Zaragoza derrotó a los franceses que invadieron México.
Después de la guerra de reforma nuestro país estaba pobre y tenis deudas con otros países; ante esta situación el presidente Benito Juárez decretó la suspensión de pagos durante tres años. Por su parte los conservadores querían quitar al gobierno liberal e invitaron a un príncipe europeo para que nos viniera a gobernar. Maximiliano de Habsburgo aceptó y Francia le ofreció su apoyo porque deseaba extender su imperio en América.
Por ese motivo, y por la suspensión de pagos, Francia declaró la guerra a México. Así, en 1862 el ejército francés llegó a México por Veracruz y ahí avanzó hacia Puebla. El general Zaragoza, al mando del ejército de Oriente, se preparó para la defensa de la ciudad. En esta batalla, llevada a cabo en los fuertes de Loreto y Guadalupe, participaron los generales Miguel Negrete, Felipe Berriozábal y Porfirio Díaz; así como los coroneles: Antonio Álvarez, Juan N. Méndez y Francisco Lucas, estos dos últimos a la cabeza de los infantes de la Sierra Norte.
Las tropas mexicanas se enfrentaron a las fuerzas francesas el 5 de mayo de 1862 y las derrotaron. Por este gran triunfo, en septiembre de 1862, el presidente Benito Juárez nombró a la ciudad capital de nuestro estado, como Puebla de Zaragoza.
Este fue el inicio de una lucha entre el gobierno liberal de Benito Juárez y Maximiliano de Habsburgo, apoyado por los conservadores. |
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Los Hermanos Serdán
En Puebla, el líder del movimiento Antirreeleccionista fue Aquiles Serdán. En 1909 publicó una convocatoria al pueblo con un mensaje que decía: “No permanezcáis más de rodillas”.
Al llamado de Serdán surgieron, en nuestro estado, varias agrupaciones antirreeleccionistas como el club luz y progreso, reivindicación popular, regeneración, Ignacio Zaragoza y el antirreeleccionista Poblano.
La popularidad política de Serdán iba en aumento y, al igual que Francisco I. Madero, también sufrió varios atropellos policíacos. Aquiles Serdán sospecho que las elecciones de junio serían un engaño. Propuso la rebelión armada, pero Madero no la aceptó.
Por eso, cuando el mismo Madero planteaba en el Plan de San Luis la rebelión armada para el día 20 de noviembre de 1910, en toda la nación, los hermanos Aquiles, Máximo y Carmen Serdán, ofrecieron su casa, ubicada en la calle de Santa Clara, de la ciudad de Puebla, para almacenar las armas que se utilizarían en la rebelión.
Unos agentes de la policía se enteraron de sus planes y, en la mañana del 18 de noviembre de 1910, el jefe de la policía, Miguel Cabrera, acompañado de unos cuantos soldados, llego a la casa de los hermanos Serdán para realizar una inspección, donde fue recibido a balazos por ellos.
En este encuentro perdieron la vida Aquiles, Máximo Serdán y 13 colaboradores que estaban con ellos. Por esta hazaña histórica, a Puebla se le considera Cuna de la Revolución.
Frente al templo de Santa Clara, se encuentra el Museo de la Revolución, ubicado en la que fuera casa habitación de la familia Serdán, que se considera iniciadora del movimiento revolucionario de 1910. En él se exhiben periódicos, mobiliario, fotografías y artículos de la época que recuerdan el dramatismo de aquella gesta heroica y que recrean la vida de Puebla al inicio de la Revolución. Está ubicado en la 6 Oriente, entre 2 y 4 Norte. |
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Talavera poblana
A fines del siglo XII, los árabes
introdujeron a España la loza blanca, antigua cerámica común cubierta de
arcilla blanca y barnizada con estaño. De la región de Mayorca , España,
pasó a Italia y de ahí se extendió a toda Europa.
Se puede hacer un recorrido por tres siglos
de la mejor alfarería de nuestro país, ejemplificada por variados objetos
que van desde jarras comunes, platos y platones hasta los más caprichosos
jarrones y lebrillos, importantes elementos de la decoración virreinal. En
la Talavera poblana es evidente la influencia de la porcelana china que
llegó a México por conducto del Galeón de Manila, produciendo una concepción
distinta de formas y decorados que enriqueció la tradición española.
Hoy, las piezas de Talavera recrean los
estilos y diseños de la antigua Talavera, poblana y española , así como
motivos indígenas y de art nouveau; alegoría de formas y colores
extraordinarios, fruto de la imaginación de los alfareros poblanos.
Al
salir la pieza a del horno debe de mostrar una pureza impecable y única de
formas exactas, y sus brillantes colores y dibujos se deben percibir
finamente al tacto. |